martes, 14 de diciembre de 2010

dependienta desagradable.

Esa noche no pude pegar ojo, pensando que sería de Elena. Me hice muchas preguntas, ¿Dónde estaba? ¿qué sería de ella ahora? ¿estaría bien?.
Al día siguiente fui a la papelería a pedir explicaciones, yo estaba segura de que mis padres no me podían haber mentido, así que la que me había mentido era la dependienta.


(Entré a la papelería)
Xiomara: Buenos días.
Dependienta: ¿Qué quieres niña?
Xiomara: ¿Está usted segura de que no conoce a ninguna Elena?
Dependienta: Ya le dije ayer que no conocia a ninguna Elena, no me seas pesada niña y vete, entorpeces a los demás clientes.
Xiomara: Sólo estoy yo en la tienda.
Dependienta: No me cabrees niña y vete ya.
Xiomara: Una pregunta más.
Dependienta. Corre que tengo muchas cosas que hacer.
Xiomara: ¿Antes trabajaba aquí una joven de 19 años?
Dependienta: Sí, hace una semana trabajaba una joven que se llamaba Susana, pero la tuve que despedir, porque no hacía nada más que ahuyentar a la clientela.
(Era ella la que la ahuyentaba la clientela)
Xiomara: ¿Sabes dónde vive?
Dependienta: Enfrente de tu instituto.
Xiomara: Gracias por todo. Adios.


Ya sabía que tenía que hacer mañana. Llamar a la casa de enfrente para ver quien vivía.

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