Hay que saber cuando frenar, cuando dejar de ser un egoísta y estar centrado solo en tus problemas, porque lo único que vas a conseguir va a ser hacerlos crecer, como he hecho estos últimos tres años, dejar de darle importancia a lo que pensarán los demás de mí, dejar de escuchar lo que mi lado oscuro opina de mi cuerpo o mi actitud, es hora de dejar de martirizarse a uno mismo y aprender que solo hay una vida, que se pasa rápido y no puedes estar pegándote tu juventud pensando y haciendo tonterías que no van a hacer que nada cambie, porque solo lo empeora todo.
Es hora de cambiar, de madurar y ser por fin como quiero ser.
No hay comentarios:
Publicar un comentario